miércoles, 26 de octubre de 2011

El Jugo de granada es un potente antioxidante



JUGO CONCENTRADO DE GRANADAS - POTENTE ANTIOXIDANTE


La investigación reciente del Instituto de Tecnología de Technion-Israel (Haifa) ha encontrado que el concentrado del jugo de la granada es una enorme fuente de antioxidantes, según los informes de Encore Fruit Marketing Inc. (San Dimas, CA). 
Las granadas son ricas en antocianinas, polifenoles, y fitoquimicos, sustancias que la investigación sugiere que pueden ayudar a combatir el cáncer y el endurecimiento de las arterias, así como generar una baja en la colesterolemia. 
Según el Technion, esta estudiando el proceso de oxidación del colesterol -que es el proceso que crea las lesiones arteroscleróticas en las arterias estrechas y que dan como resultado la enfermedad del corazón- con pruebas en personas sanas, la oxidacion del colesterol fue retardada el 40% cuando las personas de prueba sanos bebieron 2-3 onzas de jugo de la granada al día, durante dos semanas. 
La replica de este ensayo de laboratorio, es el concentrado del jugo de la granada producido por las granjas de Paramount (Bakersfield, CA) con un grado de concentracion elevado (65° Brix). El ingrediente ofrece las posibilidades interesantes de una gama de bebida, de yogur y de formulaciones nutraceutical.

PLANTA INDUSTRIALIZADORA DE HIERBAS MEDICINALES


MACE G&E – SRC S.A.C.I.   

Lic. Manuel E. Acebal

DESARROLLOS PRODUCTIVOS

DATOS PARA UN PROYECTO DE PROMOCION DEL CULTIVO DE  PLANTAS MEDICINALES e INDUSTRIALIZACION DE LA PRODUCCION PRIMARIA

PLANTA INDUSTRIALIZADORA DE HIERBAS MEDICINALES

PRODUCTORA DE EXTRACTOS DE PLANTAS  (pre-industrializados)

MARCO:
PROGRAMA DE FOMENTO A LA INDUSTRIA ALIMENTARIA - SECTOR HERBORISTERIA
PROGRAMA DE MEJORAMIENTO DE LOS PARQUE INDUSTRIALES
PLAN DE INSTALACION DE PLANTAS PILOTO PREINDUSTRIALES
PLANTAS PRE-PROCESADORAS Y TERMINADORAS
PROGRAMA DE INCUBADORAS DE EMPRESAS

CONSIDERACIONES GENERALES

Se han producido cambios en las actitudes de las personas que llevan a darle mayor valor a los productos naturales y a los ambientes en los que se originan.
Hay también aumento en el consumo de "amargos" y "yerbas compuestas" que ha hecho crecer la demanda por parte de la industria alimenticia.

Tales, y otras razones como no internalizar los costos ecológicos directos, determinados por la utilización del capital de explotación, e indirectos, consecuencia de esa explotación y su sistema como la degradación edáfica, agregando a ello los costos sociales, como el éxodo de las familias desde las áreas rurales, y la ausencia de un marco legal adecuado, que permiten que los beneficios sean privados y los costos de la sociedad actual y futura, han hecho posible dicho incremento de la presión sobre las poblaciones de plantas silvestres, que ven reducir el número de sus miembros, su diversidad genética y la degradación de sus hábitats.

Para la protección del recurso natural, se han planteado diversos métodos tales como la Reglamentación sobre cantidades de extracción, metodología de extracción, resiembra y reimplante de especies, etc.; también se ha planteado el pago de tasas por su aprovechamiento, aunque esto último ha demostrado ser ineficaz en los casos en que se ha probado, pues al valor de las tasas o impuestos se lo trata de reducir a través del uso de tecnología de costos bajos sin importar que ocurra con el ambiente, y el importe pagado generalmente no se lo utiliza para la conservación.

En forma sintética, en los métodos de conservación se pueden distinguir dos tendencias extremas que podrían vincularse con una visión de corto y largo plazo respectivamente:

a)    Aquella dirigida al mantenimiento del recurso en cantidad, que posibilita que dicho recurso no disminuya numéricamente.

b)    Aquella cuyo fin primordial es el mantenimiento cualitativo; esto es, hacer posible que el recurso mantenga su biodiversidad

De los dos, la mayoría de los métodos propuestos y aplicados responden al grupo a), aunque es de importancia mayor los del grupo b) porque el primero es necesario, pero el segundo es imprescindible.

Desde principios de siglo se habla del cultivo de especies medicinales y de los réditos que derivarían; pero, los costos altos y la falta de apoyo estatal son las respuestas más habituales para justificar su ausencia.

Actualmente el mercado se está ampliando y la Demanda crece en tanto la Oferta no, por lo cual es improbable que tal equilibrio se pueda mantener.

Una visión sobre el mercado de plantas medicinales nos permitirá apreciar características de su Demanda y de su Oferta.

a) Demanda

Estos vegetales han constituido por sí mismos medicamentos utilizados empíricamente durante cientos a miles de años.

Actualmente representan una importante materia prima de las industrias farmacéutica, cosmética y alimentaria. A partir de ellos se pueden obtener una amplia gama de medicamentos de acción terapéutica específica, así como diferentes aceites esenciales y otros productos, muchos conocidos, más por conocer.

Sirven también para obtener extractos y macerados utilizados en la industria de las bebidas alcohólicas y no alcohólicas, así como una serie de productos como tisanas y decocciones, simples y compuestas, diversos condimentos, jarabes, etc. solicitados por el mercado.

El área de influencia principal es el mercado interno, aunque sus posibilidades de exportación deben considerarse como potencialmente expandibles.

La consecuencia es que la Demanda actual es creciente, y las causas de tal crecimiento se pueden agrupar en:

  • A) Aumento de la población, considerando su composición por edades más o menos constante, aproximadamente un dos por ciento anual.
  • B) Aumento por cambio en las preferencias de los consumidores: Mayor cantidad de personas se inclinan por productos de origen natural, tanto alimentarios, medicinales, cosméticos, etc.
  • C) Cambios en los ingresos per cápita y su distribución: Hay un número creciente de personas que no pueden acceder a la medicina "clásica" por sus ingresos disminuidos, o no contar con empleo y por ende estar excluidos de cobertura social.

El comportamiento de la demanda frente al producto es diferente según los grupos. Los integrantes del grupo b. varían su demanda en forma inversamente proporcional al precio y en función de sus ingresos se trata de un bien necesario.

Aquí una norma, ley, etc., que solamente restringiera la recolección o incrementara el costo hará acrecentar el precio de venta y tendría varios efectos, primero, los precios mayores reducirían la tasa de crecimiento de la demanda; segundo, el precio más alto volvería menos atractivo el producto para los consumidores; tercero, el aumento de precios podría estimular los esfuerzos de recolección en áreas marginales; cuarto, el mayor costo daría lugar a la búsqueda de alternativas.

Pero lo esencial es que la situación original reaparecería en el mediano plazo pues la población seguirá creciendo, lo mismo que la tendencia al consumo dentro de ésta.

Otras que adecuaran la Demanda con la Oferta o incrementaran ésta última, por ejemplo a través del cultivo, es probable que tuvieren efectos positivos para las empresas, los consumidores, la creación de fuentes de trabajo y la protección de las áreas naturales.

Para los integrantes del grupo c., la demanda del producto herbario con valor agregado varía inversamente a su precio en forma más que proporcional, situándose éstos, en función del ingreso, en una franja de productos que pueden considerarse necesarios y hasta de lujo.

En cambio la demanda por los mismos productos primarios, con escasa o nula elaboración, es elevada y creciente; en función del ingreso se los puede considerar como un bien inferior: a medida que el ingreso disminuye su consumo aumenta, por la imposibilidad de acceder a otros medicamentos y la mayor probabilidad de enfermedad, propios de la escasez.

De ambos es cuantitativamente más importante el grupo b), y el que determina la presión creciente sobre las poblaciones silvestres, pero socialmente lo es el último, al cual la creación de fuentes de trabajo contribuiría a disminuirlo en alguna medida.

Por otra parte, un análisis particularizado del volumen de ventas anuales citado en el Primer Taller de Plantas Medicinales de Córdoba, trabajos de E. Del Valle Aguirre, y de otros autores, dejan ver que la presión mayor de la demanda se realiza sobre un número limitado de especies, alrededor de diez, de lo que se puede inferir que hay una recolección selectiva cuyas cantidades son relativamente distintas a las producidas por las comunidades vegetales.

Es esta otra causa que lleva al enriquecimiento de esas comunidades con especies de menor valor comercial.

b) Oferta

El actual sistema de producción se basa casi en un ciento por ciento en la recolección de plantas espontáneas; así el volumen de la Oferta es dependiente principalmente de las contingencias climáticas de la estación de crecimiento y de la presión de las cosechas anteriores

La Oferta real está determinada por la actividad comercial a través del volumen de extracción y la producción de cultivos, más los excedentes de años anteriores

Entre ambas hay una diferencia importante: La oferta potencial es un volumen integrado por la sumatoria de la recolección de un número indeterminado de especies, con variaciones periódicas según las condiciones del tiempo.

La Oferta real puede tener un volumen mayor, igual o menor que la oferta potencial, pero siempre tendrá una composición distinta, pues al tener que adecuarse a las preferencias de la gente se tratarán de extraer más de aquellas con mayor demanda. Esto es particularmente grave cuando se trata de plantas perennes grandes.

Para una empresa que recolecte en campo de su propiedad dichas mediciones son posibles y relativamente sencillas, a través de las numerosas técnicas de muestreo que hay desarrolladas, lo cual resulta conveniente pues se traduce en un mejor aprovechamiento del recurso y en beneficios durante mayor plazo.

Las características de la composición de costos, poblaciones e ingresos de cada sistema de producción se pueden resumir como sigue:

a)    Producción por recolección de plantas espontáneas.

Composición de los costos

Costos ecológicos y sociales
Costos de oportunidad de la tierra
Clasificación, limpieza y acondicionamiento
Recolección

Características de la población y su producto

Dispersa
Bagaje hereditario amplio y complejo
Resistencia a enfermedades y plagas
Floración y maduración escalonada
Baja capacidad de producción promedio
Irregular cantidad y calidad de principios activos
Aspecto comercial del producto homogéneo
Nula o baja capacidad de adaptación a procesos mecánicos de cultivo
Baja productividad de los procesos de recolección
Oferta rígida


Ingresos

Precio probablemente mayor
Rendimiento por superficie menor


b)    Producción por cultivo

Composición de los costos

Costos ecológicos y sociales
Costos de oportunidad de la tierra
Limpieza y acondicionamiento
Cosecha
Cuidados culturales
Implantación
Preparación del suelo

Características de la población y su producto

Concentrada
Bagaje hereditario estrecho
Mayor susceptibilidad a enfermedades y plagas
Floración y maduración concentradas
Mayor capacidad de producción
Mayor calidad y cantidad de principios activos
Mejor aspecto comercial
Con alguna adaptación a procesos mecánicos de cultivo
Mayor adaptación a los procesos de cosecha
Oferta adaptada a la Demanda

Ingresos

Precio probablemente menor

Rendimiento por superficie mayor

MATERIALES Y METODOS

Análisis de la composición porcentual de costos de distintos sistemas de producción y de las características de las poblaciones vegetales y productos de cada una.

Comparación diferencial de ambos sistemas productivos.

Información proporcionada por productores y técnicos.

Análisis de costos de producción de cultivos de plantas aromáticas y medicinales.

RESULTADOS Y DISCUSION

1) Comparación de la composición de los costos

Costos ecológicos y sociales
Ambos costos son menores cuando se incluyen cultivos. En el primero, pues se limitaría el uso de la tierra a los lugares que tengan menores efectos perjudiciales, permitiendo, en los restantes, conservar y evolucionar a los vegetales dentro del ecosistema en el cual se desarrollaron originalmente y su regeneración sin el manipuleo humano, lo cual es doblemente importante cuando se considera que muchas son perennes grande y/o tienen exigencias especiales para regenerarse por lo que son difíciles y caras de producir. Agregado a ello, las poblaciones aisladas o periféricas son las que resultan más amenazadas y muchas de ellas son las que contienen combinaciones alélicas de gran valor para cruzamientos, debido a que sus individuos se someten a condiciones extremas.

El costo social deviene de la imposibilidad de desarrollo de la gente involucrada en la recolección, a la que se le abona las hierbas a valores irrisorios respecto de aquellos a los que se colocan en el mercado, en la mayoría de los casos sin que haya un valor agregado de magnitud similar a la diferencia de precios. Esta diferencia se reduciría a favor del recolector y se crearían puestos de trabajo en las áreas de producción.

Costo de oportunidad de la tierra

Depende de sus alternativas productivas, que en la zona serrana del centro del país se trata generalmente de la cría de ganado.

Se puede aceptar que en un alto porcentaje se trata de tierras marginales de capacidad de uso 7, cuyos valores venales pueden oscilar en alrededor de US$ 100,00 a 200,00 la Hectárea, con la salvedad de superficies reducidas de excelentes posibilidades agrícolas, capacidad de uso 2, que no pueden considerarse separadas del resto y que son las que, desde el punto de vista agropecuario, elevan el valor de los predios.

Son estas últimas áreas y otras que pueden necesitar mayores precauciones para evitar su deterioro, las que pueden ser utilizadas para la implantación de cultivos, con una productividad que superará a la del campo natural, sobre todo con aquellas especies de mayor demanda, permitiendo la regeneración de las plantas silvestres y la realización de una recolección equilibrada que contribuirá a eliminar la presión selectiva sobre las comunidades nativas. El aumento de la productividad y el ajuste entre oferta y demanda determinarán un mejor uso alternativo del suelo y un menor costo de oportunidad.

Costos por clasificación, limpieza y acondicionamiento

Son menores para el producto obtenido por cultivo, porque es más homogéneo, tiene desarrollo parejo, etc.

Cosecha/recolección

Resulta sencillo estimar que un cultivo, al estar concentrado en un área y tener maduración pareja, y si es realizado usando un mismo método, tendrá un costo menor que la recolección del vegetal silvestre.

Para la cosecha de plantas autóctonas no hay costos estándares conocidos, aunque si se dispone de aromáticas exóticas como menta y orégano, en cuyos casos comprenden actualmente entre un 30% y un 60% de los costos directos de producción según se realicen en forma semi-mecanizada o manual.

Sin embargo, en consultas realizadas a recolectores libres se determinó que la suma abonada por las hierbas no alcanzaba en algunos casos al valor equivalente a un tercio de la fracción menor, citada en el párrafo anterior.

Una explicación podría encontrarse en que, si bien el costo de oportunidad de referencia para el jornal del recolector libre podría ser el del peón rural, alrededor de US$ 15,00 (en 1993, hoy, 2002 ronda los u$s 20,00) en realidad es mucho menor, pues no se encuentra trabajo y si está sin empleo estará dispuesto a recibir por sus hierbas una suma que le permita comprar aquellos productos que no puede producir por sí mismo, en una negociación en que la desigualdad social contribuye a una relación sin mínimas garantías de equidad.

e), f) y g) Cuidados culturales, implantación y preparación del suelo.
Son costos propios del cultivo.
Por simple diferencia en los cultivos citados alcanzan entre un 40% y un 70% del costo directo.

En resumen, tenemos que para la empresa agropecuaria son menores los costos comunes (a, b, y c) cuando el sistema productivo se completa con cultivos respecto a cuando se hace solamente recolección de vegetales silvestres.

Recolección y cosecha (d) son proporcionales a la producción.

Los costos propios del cultivo e) f) y g), preparación del suelo, implantación y cuidados culturales, están vinculados al área laborada y son prácticamente uniformes por unidad de superficie, para un determinado cultivo y tecnología utilizada.

Esa característica determina que a medida que se incrementan los rendimientos, los costos por unidad de producto disminuyan, lo cual se vincula con la eficiencia del sistema.

Cada empresa agropecuaria se integra según sus posibilidades, y el óptimo difiere de empresa a empresa aún en una misma región ecológica, por lo que no es posible generalizar respecto a qué porcentaje se hará de cultivo y qué de recolección, aunque la síntesis es que integrando ambos en un porcentaje adecuado podremos reducir los costos comunes y, trabajando eficientemente, los costos propios del cultivo.

La reducción de los costos comunes se vincula directamente con el largo plazo; las generaciones futuras contarán con recursos en cantidad y calidad para continuar la producción. La eficiencia se vincula directamente con el corto plazo, pues permite cultivos más rentables e indirectamente con el largo plazo, pues permite reducir la superficie cultivada y consecuentemente aumentar el área protegida.

2) Comparación de las características de ambas poblaciones y sus productos.

La concentración disminuye el deterioro cualitativo y cuantitativo de la población silvestre.
Aumenta las posibilidades de enfermedades y plagas en el cultivo. Aumenta la productividad de la mano de obra. Permite o facilita procesos mecánicos de cultivo.

El paso de un bagaje hereditario amplio a uno estrecho favorece la concentración de la floración y maduración. Permite producir un producto homogéneo y optimizar la calidad comercial. Facilita procesos mecánicos de cultivo. Incrementa la productividad por individuo y por superficie.
Permite incrementar la calidad de los principios activos. Varía el comportamiento ante enfermedades y plagas.

La resistencia a enfermedades y plagas disminuye en cultivos.

La floración y maduración homogéneas aumentan la calidad comercial del producto y las posibilidades de los procesos mecánicos.

La mayor capacidad de producción se logra por selección fenotípica, teniendo en cuenta que los factores del rendimiento serán determinados por el objetivo de producción. Por ejemplo, un I.A.F. (Indice de área foliar) alto para la producción de hojas.

La cantidad de principios activos está muy influenciada por el ambiente, produciéndose variaciones espaciales y temporales, por lo cual son necesarios ensayos previos de localización. La calidad está correlacionada con el contenido total de principios activos.

El mejor aspecto comercial tiene su principal influencia sobre el precio, que lo
incrementa significativamente, pero se deben considerar además otros factores.

Los procesos mecánicos se ven favorecidos en el cultivo.

La concentración disminuye los costos de recolección y por ende los de producción.

La Oferta puede equilibrarse con la Demanda.

3) Ingresos

El producto obtenido por cultivo puede presentar mayor homogeneidad, mayor contenido en principios activos, mejor aspecto comercial y un nivel de oferta adecuado a los requerimientos de la demanda.

Los primeros puntos contribuirán a la obtención de precios mayores a los que se obtiene por los vegetales recolectados de campos naturales; el último a darle cierta estabilidad al mercado.

Sin embargo no ocurre siempre así, y las hierbas naturales logran muchas veces mejores precios que las cultivadas.

Se estima que la presencia de principios activos en las plantas espontáneas son el resultado de ciertas condiciones de "stress" que no se dan en el cultivo. Además éste es realizado mayoritariamente fuera del ambiente natural en que se desarrollaron originalmente, y la "calidad" es dependiente del óptimo ecológico más que del fisiológico.

Sin tener la importancia de las anteriores, otra causa de la diferencia de precios podría ser que la calidad de las plantas recolectadas, en competencia con las de cultivo, aumenta al no tener que recurrirse a la extracción fuera de temporada o de ejemplares de baja calidad e incluso de especies diferentes para cubrir la demanda.

Pero si recordamos el origen del crecimiento actual del comercio de estos productos, otra razón importante puede ser que el consumidor considera que el cultivo involucra siempre el uso de agroquímicos, de allí su preferencia de plantas silvestres y el mayor precio que está dispuestos a pagar por productos sin pesticidas, como el caso de los obtenidos con sistemas de producción ecológicos.

Se puede agregar otro componente que influye, el volumen obtenido por uno y otro sistema frente a la demanda; el sistema de recolección aunque no disminuya en términos absolutos, tiene una tendencia decreciente en términos relativos en un mercado en crecimiento.

En resumen, es seguro que por el análisis de los precios tendamos a tratar de producir por recolección.

Pero el otro componente del ingreso, el volumen producido por unidad de superficie es
generalmente mayor en cultivos, más cuanto mayor sea el subsidio que se le suministre bajo la forma de insumos como riego, fertilización, especies seleccionadas, cuidados, etc., pudiendo alcanzarse valores en biomasa diez veces superiores que los logrados en campos naturales.

De allí que se debe tener claro que para evaluar el ingreso, en ambos sistemas productivos, es necesario contar con información verdadera, mejor la producida en ensayos propios. Casi seguro que el óptimo se encontrará en una combinación de ambos sistemas, debido a factores fisiográficos.

Además del ingreso por calidad y rendimiento, a nivel de empresa se deberían buscar otros mecanismos que posibiliten incrementar el beneficio, como diferenciación de producto, vgr.: productos orgánicos, diversificación de productos, y a un nivel más elevado, la integración con otras empresas que permitan bajar costos y/o incrementar los ingresos, como consorcios y denominaciones de origen.

CONCLUSION

El actual sistema de producción y los métodos de control de extracción y regulación de recolección, e incluso aquellos que proponen la resiembra de especies, no son suficientes para proteger adecuadamente las poblaciones de vegetales utilizados en medicina popular y las comunidades en las que se desarrollan ante el aumento geométrico de la demanda, primordialmente de origen alimenticio y farmacéutico y, una oferta rígida.

Una solución que contribuiría a equilibrar ambas, estaría dado por el cultivo de aquellas especies más demandadas cuya recolección sobrepase las posibilidades de producción del área de colecta, permitiendo la conservación, esto es: el uso y manejo racional del ambiente en tanto dicha utilización no lo degrade ni sea susceptible de degradarlo.

Los costos directos serán seguramente mayores, por la internalización de los costos ecológicos y sociales y por los propios de todo cultivo, además del cambio del nivel tecnológico utilizado, pero será éste último quien determinará un ingreso mayor y más eficiencia en el uso de los recursos de la empresa, lo que se traducirá en una relación beneficio/costo favorable.

En el corto plazo el beneficio provendrá de la eficiencia alcanzada y en el mediano y largo plazo de lo mismo más el mantenimiento del capital de explotación: los vegetales y su ambiente preservados.

Ello permitirá a su vez contar con mayores posibilidades para el mejoramiento del material utilizado para la reproducción y multiplicación, dado que las poblaciones silvestres contarán con suficiente número y variabilidad genética, determinando tiempos y costos menores en investigación y desarrollo.

El problema más importante a nivel de la producción es la carencia de información respecto a necesidades del cultivo.

Económicamente la puesta en cultivo no tiene otra incertidumbre por la demanda creciente, y la inversión necesaria no tiene más riesgos que aquéllos propios a toda actividad productiva y comercial.

**Tomado de una versión resumida del Proyecto General para el cultivo de Plantas Medicinales. Realizado por el Ing. López, Miguel Ángel (UNLP 2008)

domingo, 25 de septiembre de 2011

Plantas Medicinales en America Latina

Plantas Medicinales en America Latina


ANÁLISIS CUANTITATIVO DEL CONOCIMIENTO TRADICIONAL SOBRE PLANTAS UTILIZADAS PARA EL TRATAMIENTO DE ENFERMEDADES GASTROINTESTINALES 

EN ZAPOTITLÁN DE LAS SALINAS, PUEBLA, MÉXICO
Tzasna HernÁndez, Margarita Canales, Javier Caballero, Ángel DurÁn y Rafael Lira

Tzasna Hernández. Bióloga, Maestra en Biología de Recursos Vegetales y Doctora en Ciencias Biológicas (Etnobotánica y Fitoquímica), Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), México. Profesora, Laboratorio de Fitoquímica, Unidad de Biología, Tecnología y Prototipos (UBIPRO), Facultad de Estudios Superiores Iztacala (FES Iztacala), UNAM, México. Dirección:. Av. de los Barrios Nº 1. Los Reyes Iztacala, Tlalnepantla, Edo, México. C. P. 54090, México. e-mail: tzasna@servidor.unam.mx
Margarita Canales. Bióloga, Maestra en Biología de Recursos Vegetales y Doctora en Ciencias Biológicas (Etnobotánica y Fitoquímica), UNAM. México. Profesora, UBIPRO, FES Iztacala, UNAM, México.
Javier Caballero. Biólogo y Maestro en Ciencias (Biología), UNAM. Ph.D, Universidad de California, Berkeley, EEUU. Profesor, Instituto de Biología, UNAM, México.
Ángel Durán. Biólogo, Maestro en Ciencias y Especialidad en Estadística aplicada, UNAM, México. Profesor, FES Iztacala, UNAM, México.
Rafael Lira. Biólogo, Maestro en Ciencias y Doctor en Ciencias, UNAM, México. Profesor, UBIPRO, FES Iztacala, UNAM México.
CITA DEL ARTICULO ORIGINAL: 
HERNANDEZ, Tzasna, CANALES, Margarita, CABALLERO, Javier et al. ANÁLISIS CUANTITATIVO DEL CONOCIMIENTO TRADICIONAL SOBRE PLANTAS UTILIZADAS PARA EL TRATAMIENTO DE ENFERMEDADES GASTROINTESTINALES EN ZAPOTITLÁN DE LAS SALINAS, PUEBLA, MÉXICO. INCI. [online]. sep. 2005, vol.30, no.9 [citado 26 Octubre 2011], p.17-27. Disponible en la World Wide Web: . ISSN 0378-1844.

Resumen
Se presentan los resultados de una evaluación de la distribución del conocimiento tradicional acerca del uso de plantas medicinales para el tratamiento de enfermedades gastrointestinales entre los habitantes de Zapotitlán de las Salinas, Puebla, México. La evaluación se realizó utilizando métodos etnobotánicos aplicados a 119 informantes representativos de la comunidad. Un total de 44 especies fueron registradas con uso en la curación de afecciones gastrointestinales. De ellas, las que tuvieron mayor importancia relativa por su frecuencia de mención en las entrevistas fueron Orégano (Lippia graveolens Kunth), Cinco Negritos Blanco (Lantana achyranthifolia Desf), Itamo Real (Turnera diffusa Willd), Salve Real (Lippia oaxacana Rob. & Greenm.), Zempoalxóchitl Chiquito (Gymnolaena oaxacana (Greenm.) Rydb), Barredor (Cordia curassavica (Jacq) Roem. & Schul.), Cinco Negritos Rojo (Lantana camara L) y Hierba del Pastor (Acalypha hederacea Torrey). En cuanto al acceso del conocimiento, se observa un patrón de distribución al azar debido a que existe consenso entre los informantes, aun cuando también se observan variaciones en cuanto al acceso del conocimiento dado principalmente por el papel que cada informante desempeña en la sociedad.

Summary
The distribution of traditional knowledge about plants used in the treatment of gastrointestinal diseases among the inhabitants of Zapotitlan Salinas, Puebla, Mexico, was evaluated. The study was performed using ethnobotanical methods applied to 119 representative persons of the community. A total of 44 species were recorded as used for the treatment of gastrointestinal diseases. The species with highest values of relative importance, most frequently mentioned in the interviews, were "Orégano" (Lippia graveolens Kunth), "Cinco Negritos Blanco" (Lantana achyranthifolia Desf), "Itamo Real" (Turnera diffusa Willd), "Salve Real" (Lippia oaxacana Rob. & Greenm.), "Zempoalxóchitl Chiquito" (Gymnolaena oaxacana (Greenm.) Rydb), "Barredor" (Cordia curassavica (Jacq) Roem. & Schul.), "Cinco Negritos Rojo" (Lantana camara L), and "Hierba del Pastor" (Acalypha hederacea Torrey). Variation was found regarding the access to traditional knowledge, clearly related to the different roles the informants play in the community. The general pattern in the traditional knowledge distribution among the people was random, which suggests that there is a good communication regarding medicinal plants among the people of Zapotitlán Salinas.

Resumo
Apresentaram-se os resultados de uma avaliação da distribuição do conhecimento tradicional sobre o uso de plantas medicinais para o tratamento de enfermidades gastro intestinais entre os habitantes de Zapotitlán de las Salinas, Puebla, México. A avaliação se realizou utilizando métodos etnobotânicos aplicados a 119 informantes representativos da comunidade. Um total de 44 espécies foi registrado com uso na cura de afecções gastro intestinais. Delas, as que tiveram maior importância relativa por sua freqüência de menção nas entrevistas foram: "Orégano" (Lippia graveolens Kunth), "Cinco Negritos Blanco" (Lantana achyranthifolia Desf), "Itamo Real" (Turnera diffusa Willd), "Salve Real" (Lippia oaxacana Rob. & Greenm.), "Zempoalxóchitl Chiquito" (Gymnolaena oaxacana (Greenm.) Rydb), "Barredor" (Cordia curassavica (Jacq) Roem. & Schul.), "Cinco Negritos Rojo" (Lantana camara L) e "Hierba del Pastor" (Acalypha hederacea Torrey). Quanto ao acesso do conhecimento, se observa um padrão de distribuição aleatória devido a que existe consenso entre os informantes, ainda quando também se observam variações quanto ao acesso do conhecimento dado principalmente pelo papel que cada informante desempenha na sociedade.

Palabras clave / Enfermedades Gastrointestinales / Etnobotánica / Plantas Medicinales 

Recibido: 14/03/2005. Modificado: 11/07/2005. Aceptado: 20/07/2005. 

México cuenta con una gran riqueza y tradición ancestral acerca del uso de plantas medicinales y se estima que en la actualidad cerca de 3000 especies son empleadas con esta finalidad (Linares et al., 1999).
Una de las regiones que merece atención especial por su diversidad biocultural es el Valle de Tehuacán-Cuicatlán. Este valle constituye una zona árida localizada en el sureste del estado de Puebla y el noreste de Oaxaca, y es considerado una de las zonas de mayor diversidad vegetal y cultural de México, pues en un área relativamente pequeña (10000km2) coexisten cerca de 3000 especies de plantas (casi 13,9% de ellas endémicas; Dávila et al., 2002) y 7 de los 56 grupos étnicos (Nahuas, Popolocas, Mazatecos, Chinantecos, Ixcatecos, Cuicatecos y Mixtecos) que aún existen en el país (Casas y Valiente-Banuet, 1995; Casas et al., 1997). Adicionalmente, esta región ha tenido gran importancia para la reconstrucción de la prehistoria de la región cultural conocida como Mesoamérica, pues en algunas de sus cuevas se ha encontrado la evidencia más antigua de domesticación de plantas y origen de agricultura en el Nuevo Mundo (MacNeish, 1967). Este valle es considerado como un centro de megadiversidad y endemismo a nivel mundial por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y recientemente ha sido decretado como una Reserva de la Biósfera.
En contraste con los avances alcanzados en el estudio florístico del Valle de Tehuacán (Dávila et al., 2002), son pocas las investigaciones que registran información etnobotánica (Miranda, 1948; Smith, 1965, 1967; Casas y Valiente-Banuet, 1995; Ramírez, 1996; Casas et al., 1997, 2001; Paredes, 2001). La información disponible sugiere que la riqueza de recursos vegetales aprovechados por los grupos humanos locales es muy elevada. Así por ejemplo, en un estudio reciente a nivel de todo el valle, Casas et al. (2001) identificaron 815 especies de plantas vasculares que son utilizadas por los habitantes de la zona y de las cuales 159 son empleadas como remedios para la curación de diferentes afecciones. En un estudio más puntual, realizado en una pequeña zona de esta región, el Valle de Zapotitlán de las Salinas, Paredes (2001) identificó 280 especies útiles pertenecientes a 203 géneros y 76 familias de plantas vasculares, de las cuales 90 resultaron medicinales.
No obstante la utilidad de esos estudios, aún se requiere información sobre las plantas utilizadas en esa región y especialmente en lo que se refiere a la importancia relativa de las especies en la zona, así como a la identificación de patrones en cuanto a la distribución del conocimiento. La recopilación, análisis y validación de esta información para la zona, tiene relevancia desde el punto de vista de la etnobotánica aplicada, pues podrá contribuir de manera significativa en la definición de estrategias para el aprovechamiento y manejo de sus recursos, tareas que son prioritarias en una reserva de la Biósfera como lo es el Valle de Tehuacán-Cuicatlán (Lira et al., 2001).
Dada la extensión del Valle de Tehuacán-Cuicatlán y los antecedentes etnobotánicos existentes, se circunscribió el trabajo a la región del Valle de Zapotitlán de las Salinas. El objetivo del trabajo fue obtener un inventario de las especies medicinales que son empleadas para el tratamiento de enfermedades gastrointestinales por los habitantes de Zapotitlán de las Salinas, documentar sus formas de uso y analizar la distribución del conocimiento tradicional de la flora medicinal entre la población. El trabajo forma parte de un proyecto mas amplio y ha sido la base para realizar un estudio fitoquímico en relación con el uso tradicional de las plantas medicinales de esta región (Hernández et al., 2003).
Área de Estudio
El municipio de Zapotitlán de las Salinas (Figura 1) está localizado al sureste del Valle de Tehuacan, entre 18º07'18'' y 18º26'00'N y entre 97º19'24'' y 97º39'06''O. Ocupa una superficie de 484,77km2, el clima es árido con promedios de 542,5mm de precipitación anual y 19,8ºC (García, 1988). Entre la vegetación se encuentran algunas comunidades propias de climas áridos y semiáridos de Norteamérica, además de exhibir una gran influencia de flora tropical del sur (Dávila et al., 1990), presentándose un total de 2621 especies de plantas vasculares, con un alto porcentaje de endemismo (Dávila et al., 2002). En la zona de estudio se encuentran principalmente tres tipos de vegetación (Rzedowski, 1978): Matorral xerófilo, bosque espinoso y bosque tropical caducifolio. El grupo humano dominante son mestizos descendientes de Popolocas. La población de Zapotitlán de las Salinas se estimó en 8900 habitantes en el 2000, 4145 hombres y 4755 mujeres (INEGI, 2000). La ocupación de la gente está dividida en varias actividades como la agricultura, recolección de leña, artesanía en talleres de ónix, extracción de sal, albañilería y en los últimos años, la industria textil se ha desarrollado en la comunidad.
Material y Métodos
El estudio etnobotánico incluyó entrevistas con informantes de la zona de estudio y colectas de campo. Durante el trabajo de campo se realizaron 10 salidas entre agosto 2000 y mayo 2001, en las que se realizaron colectas de especímenes botánicos de respaldo. Las muestras siempre fueron obtenidas en los sitios sugeridos por los informantes.
El inventario de las plantas medicinales utilizadas en el tratamiento de enfermedades gastrointestinales y la evaluación de la importancia relativa de las especies se hizo mediante entrevistas semiestructuradas (Weller y Romney, 1988; Bernard, 1994) que consistieron en una lista de preguntas y tópicos que se cubrieron en un cierto orden particular y abarcaron dos componentes. El primero de ellos fue una lista de preguntas que incluyó nombres comunes, usos, partes utilizadas, disponibilidad espacial, grado de manejo, importancia y efectividad de cada especie. El segundo componente fue un listado de las especies reconocidas, jerarquizado de acuerdo a la importancia que cada informante les otorgó en la curación de enfermedades gastrointestinales.
Las entrevistas se aplicaron a una muestra de 119 informantes, los cuales se eligieron al azar. La muestra incluyó 18 hombres y 101 mujeres, con edades entre 20 y >60 años, así como a algunos médicos tradicionales. El intervalo de edad mencionado fue elegido en virtud de que se pretendía que las personas entrevistadas hubiesen tenido experiencia en el uso y eficacia de las plantas medicinales. La mayor proporción de mujeres en la muestra se explica, en primer lugar, porque en Zapotitlán de las Salinas son ellas las que se dedican al cuidado de la familia; en segundo lugar, por la casi total ausencia de hombres en la comunidad, consecuencia del alto índice de migración a los EEUU; y en tercer término, es importante considerar que la mayoría de los hombres a quienes se trató de entrevistar, emitieron respuestas evasivas tales como "sí usamos las plantas, pero es mi mama……o mi mujer la que sabe".
La importancia de incluir a hombres y a mujeres radicó en que las mujeres generalmente son las encargadas de la atención primaria a la salud, mientras que la inclusión de las personas de edad avanzada y de los médicos tradicionales permitió asegurar que un mayor número de especies fueran reconocidas (Boster, 1986; Garro, 1986).
Los resultados derivados de estos métodos arrojaron una jerarquización de las especies que permitió tener mayor precisión en la identificación de aquellas con mayor consenso en la población en general y por médicos tradicionales, quienes son reconocidos por el pueblo y por ellos mismos como conocedores de plantas medicinales, como las especies de mayor importancia en la zona de estudio para el tratamiento de enfermedades gastrointestinales.
Para determinar la existencia de diferencias significativas en cuanto al número de especies mencionadas por género y edad, se realizó un análisis de c2. Para conocer las familias que están mejor representadas en la flora medicinal de Zapotitlán de las Salinas en el tratamiento de enfermedades gastrointestinales, se realizó un análisis de residuales siguiendo el modelo propuesto por Moerman, et al. (1999), el cual propone que el mejor predictor del número de especies medicinales puede ser el tamaño de la familia.
La importancia relativa de cada especie se obtuvo directamente del grado de consenso de los informantes a través del índice de Friedman (FL), el cual se calcula como FL= (Ip/It)×100, en donde Ip: número de informantes que mencionaron una especie (frecuencia de mención), e It: número total de informantes.
El que una especie presente mayor consenso, sugiere que ésta ya fue sometida a una selección a través del tiempo, por ensayo y error, y por lo tanto la probabilidad de que sea efectiva es mayor (Friedman et al. 1986).
El estudio etnobotánico concluyó cuando la curva de acumulación de especies (número de informantes vs. número de especies) se hizo asintótica; es decir, cuando el número de especies utilizadas en el tratamiento de enfermedades gastrointestinales reportadas por los informantes se mantuvo constante.
Para encontrar la existencia de patrones en cuanto a la distribución del conocimiento, con los datos obtenidos durante las entrevistas se realizó un análisis de Coordenadas principales PCO (método de ordenamiento) ya que este tipo de análisis permite calcular la afinidad que existe entre los informantes (OTUS) con base en las especies mencionadas. La matriz base se construyó colocando a las especies de plantas mencionadas en los renglones (44) y en las columnas a los informantes (88 OTUS), y se registraron los datos obtenidos como mencionada (1) o no mencionada (0). El análisis de los datos se realizó mediante la versión 2.0 del programa estadístico NTSYS (Rohlf, 1997).
Resultados y Discusión
Inventario de especies e importancia relativa
Un total de 44 especies pertenecientes a 26 familias y 41 géneros fueron registradas como utilizadas para el tratamiento de enfermedades gastrointestinales (Tabla I). Del total, 33 especies son usadas para el tratamiento de la diarrea y el dolor de estómago (evacuaciones liquidas acompañadas de dolor abdominal), siete para el tratamiento de la disentería (diarrea con sangre) y cuatro para el tratamiento del empacho (posiblemente equivalente a indigestión). De las 44 especies mencionadas el 36,4% son silvestres, colectadas por la gente en el cerro, y el 63,6% son cultivadas en huertos familiares (Paredes, 2001). Si bien para cada especie se utilizan diversas partes de la planta (ver Tabla I), la vía de administración en todos los casos es oral, en forma de cocimiento que se obtiene hirviendo en agua el vegetal por ~10min en un recipiente que debe estar tapado.
La información consignada en el Tabla I muestra que La familia Asteraceae es la que presenta un mayor número de especies (9), lo que representa el 20,5% de las especies utilizadas para el tratamiento de enfermedades gastrointestinales; le siguen las familias Lamiaceae y Verbenaceae, ambas con 4 especies, que representa el 9,1%.
Según el análisis de residuales las familias Asteraceae, Lamiaceae, Verbenaceae, Chenopodiaceae y Euphorbiaceae, están sobreutilizadas, es decir que se utiliza un mayor número de especies que el predicho por el modelo calculado (y= 0,079x + 1,1424). Estos resultados concuerdan con lo reportado por Moerman (1996) quien, como se mencionó, señala que el mejor predictor del número de especies medicinales puede ser el tamaño de la familia. De esta forma, las familias mejor representadas en la región tendrán un número mayor de especies utilizadas. A través de este modelo, sin embargo, no es posible conocer cuáles son las especies más importantes, es decir las de mayor consenso, pues lo único que indica es que la familia que esté mejor representada tendrá un mayor número de especies utilizadas.
De las 119 entrevistas que se realizaron, el 74% de los 88 informantes utiliza las plantas para el tratamiento de afecciones gastrointestinales (Tabla II), mientras que el 26% recurre al uso de la medicina alópata. El estudio etnobotánico finalizó cuando el número de especies mencionadas se mantuvo constante, lo cual ocurrió a partir de octubre del 2000. El número de especies registradas fue de 44 y en las siguientes salidas solo se incrementaron las frecuencias de mención.
En cuanto a la importancia relativa de las especies, los resultados (Tabla I) mostraron que las especies silvestres con valores más elevados son Lippia graveolens con un consenso del 85,2% (75 menciones) y Lantana achyranthifolia (34 menciones), seguidas por Turnera diffusa, Lippia oaxacana, Gymnolaena oaxacana, Cordia curassavica, Lantana camara y Acalypha hederacea. Entre las especies cultivadas que presentaron los valores mas altos se encuentran: Mentha sp. con 48,9% (43 menciones), Matricaria recutita y Psidium guajava.
Distribución del conocimiento
El 14,8% de los informantes (13) son médicos tradicionales, es decir gente que es reconocida por el pueblo y por ellos mismos como conocedores de plantas medicinales. Este conocimiento se ve reflejado en el uso y manejo de las plantas medicinales, pues los 13 médicos tradicionales aportaron el 61,4% (27) del total de especies mencionado (44). Este es un resultado esperado pues los especialistas están más relacionados con las enfermedades y sus tratamientos que los no especialistas y por tanto su conocimiento es mayor.
Las respuestas obtenidas tuvieron alguna variación en relación con el género de los informantes. Así, los hombres mencionaron un promedio de 4 especies, mientras que en el caso de las mujeres fueron 6 las especies que en promedio fueron mencionadas (Tabla III). Estas diferencias resultaron ser estadísticamente significativas (P<0,005), de tal forma que es posible sugerir que son las mujeres quienes reconocen un mayor número de especies (Figura 2). En cuanto a la distribución del conocimiento en relación con la edad, en la Figura 2 se aprecia que los informantes que se encuentran entre los 60 y 90 años son los que reconocen un mayor número de especies (6 especies por hombre y 7 por mujer).
Los resultados obtenidos concuerdan con las investigaciones realizadas por Boster (1986) y Garro (1986), quienes sugieren que el conocimiento de un individuo está determinado por el papel que desempeña en la sociedad (género, edad, división del trabajo, experiencia individual, etc.), generándose así variaciones en cuanto al acceso al conocimiento. En Zapotitlán de las Salinas las mujeres tienen un mayor conocimiento de las especies utilizadas en el tratamiento de enfermedades gastrointestinales que los hombres, debido al papel social que juegan (cuidado de la familia) y que los informantes de mayor edad reconocen un mayor número de especies (mayor experiencia).
No obstante existiendo las diferencias anteriormente descritas, al realizar el análisis de coordenadas principales entre informantes con respecto a las especies mencionadas (Figura 3) se encuentra que no se forman grupos definidos, lo que sugiere que existe consenso entre la población sobre las especies usadas para el tratamiento de enfermedades gastrointestinales. Así, no se observa ninguna diferenciación o agrupamiento por género o por edad, pues tanto los hombres como las mujeres de las diferentes edades quedaron dispersos en el gráfico. En cuanto al número de especies mencionadas, se puede observar que en el cuadrante A, se encuentran las personas que mencionaron un mayor número de especies, y por tanto en este cuadrante quedan incluidos los médicos tradicionales.
En el análisis de coordenadas principales entre las especies y la frecuencia de mención (Figura 4), sin embargo, se observa la formación de dos grandes grupos. El primero de ellos está conformado por especies en su mayoría cultivadas, que presentan una baja frecuencia de mención (cuadrante a). Esto podría ser debido a que las plantas que son cultivadas no están tan expuestas a los diferentes tipos de estrés como lo están las plantas silvestres y por lo tanto no sintetizan tantos metabolitos secundarios para su defensa. En el segundo grupo (cuadrante b) están incluidas las especies que se mencionaron con mayor frecuencia, las cuales en su mayoría son plantas silvestres. Cabe hacer notar que dentro de este grupo quedaron incluidas algunas especies que son cultivadas, en su mayoría introducidas, y por lo tanto han sido seleccionadas y usadas de una manera consistente por la efectividad percibida culturalmente, conservando tanto el nombre como el modo de uso (Heinrich et al., 1998).
Si se consideran solo las especies silvestres, se puede observar que existen diferencias en cuanto al acceso del conocimiento. Así, las especies que presentaron una baja frecuencia de mención, fueron nombradas por las personas que reconocen un mayor número de especies, es decir por los médicos tradicionales. Esto es esperado, pues se sabe que ellos tienen a su disposición plantas que son de difícil acceso para el resto de la población.
Las especies que presentaron un mayor consenso en la población fueron mencionadas por los informantes que reconocen un menor número de especies, lo cual probablemente es debido a que las plantas que son utilizadas como medicinales deben ser abundantes y accesibles. Las plantas que se encuentren en lugares cercanos, en la mayoría de los casos son preferidas sobre aquellas que se tienen que buscar por algunos días. Las comunidades indígenas viven a las orillas de bosques o de los ríos, o en claros, es decir en zonas perturbadas. Esta accesibilidad es en parte la razón por la cual las malezas están altamente representadas en las floras medicinales. Desde el punto de vista ecológico se sabe que las malezas sintetizan una gran cantidad de metabolitos secundarios bioactivos para defenderse de la herbivoría (Stepp y Moerman, 2001).
Al realizar la revisión bibliográfica de las especies utilizadas por los habitantes de Zapotitlán de las Salinas en el tratamiento de enfermedades gastrointestinales, se encontraron estudios para 31 especies (70%), de las que se han documentado alrededor de 60 actividades diferentes, entre las que destacan: actividad antibacteriana (22 especies), actividad antifúngica (14), hipotensora (10), antiinflamatoria (9), diurética (9), antiespasmódica (9), analgésica (9), depresores del sistema nervioso central (7), anticonvulsiva (7), hipoglucemiante (5), antiviral (5), antiulcerogénica (5), antitumoral (5), nematicida (5), insecticida (5), antihelmíntica (5), antimalárica (4), antimutagénica (4), abortiva (4), citotóxica (4), espasmogénica (3) y estrogénica (3 especies). En contraste, el 30% de las especies no ha sido estudiada y en el 41% de ellas no se ha verificado actividad antibacteriana.
Conclusiones
En la comunidad de Zapotitlán de las Salinas la mayoría de las personas entrevistadas recurren al uso de plantas medicinales para el tratamiento de afecciones gastrointestinales, entre las que se encuentran diarrea y dolor de estómago, disentería y empacho. Como resultado del análisis de consenso, Lippia graveolens y Lantana achyranthifolia resultaron ser las especies silvestres de mayor importancia para la curación de dichas afecciones.
Al parecer existe un patrón de distribución al azar del conocimiento debido a que se observa un gran consenso entre los informantes, aún cuando hay variaciones en cuanto al acceso al conocimiento, el cual está dado, principalmente, por el papel que cada informante desempeña en la sociedad.
Agradecimientos
Los autores agradecen a la comunidad de Zapotitlán de las Salinas por la información que nos ofrecieron sobre su flora medicinal, su amistad y hospitalidad; a Ana María García Bores, Iván Rocha y Martín Paredes por su apoyo en el trabajo de campo, a Edith López Villafranco, curadora del Herbario Izta, FES-Iztacala, UNAM, y a Alfonso Romo de Vivar por sus valiosas aportaciones. Este estudio fue financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT; proyecto 400389G35-450).